La fibra óptica ha sido durante décadas la columna vertebral de las telecomunicaciones, pero su reinado podría estar llegando a su fin. Investigadores de la Universidad de Southampton han presentado un diseño revolucionario: canales huecos llenos de aire en lugar del núcleo sólido de vidrio que caracteriza a los cables actuales.
Este cambio aparentemente simple multiplica la eficiencia de transmisión de datos y reduce drásticamente la pérdida de energía, uno de los principales problemas de las redes de hoy.
Cómo funcionan las fibras huecas
En las fibras ópticas tradicionales, alrededor de la mitad de la señal se pierde cada 15 o 20 kilómetros, lo que obliga a instalar repetidores para amplificar la luz y seguir enviándola. Con las fibras huecas, esa distancia segura se amplía hasta 33 kilómetros, lo que supone menos equipos intermedios y una reducción significativa de costes.
Pero la verdadera revolución está en la potencia: estos canales pueden transportar hasta 1.000 veces más energía que las fibras convencionales, además de permitir la transmisión de longitudes de onda más diversas, incluyendo pulsos de un solo fotón. Este detalle es clave para la futura comunicación cuántica, una tecnología destinada a transformar la seguridad y la velocidad de internet.
La ventaja también está en la propia naturaleza de la luz: en el aire viaja casi un 45% más rápido que en el vidrio. Esto convierte a las fibras huecas en auténticas autopistas de datos, con menos pérdidas y mayor velocidad de transmisión.
Aunque no son completamente nuevas —ya habían sido probadas en aplicaciones especializadas, como ciertos centros de datos—, hasta ahora no resultaban prácticas ni asequibles para un despliegue masivo. Los costes de fabricación y la complejidad técnica eran demasiado altos.
Una década de investigación
El equipo liderado por Francesco Poletti ha tardado más de diez años en perfeccionar el diseño. La clave está en una arquitectura precisa: varios cilindros pequeños anidados dentro de un cilindro mayor, que forman una estructura capaz de confinar la luz y evitar fugas.
La fabricación también se ha optimizado. En lugar de trabajar con vidrio sólido, se parte de una preforma de vidrio hueco de gran tamaño. Durante el estiramiento a dimensiones microscópicas, se aplica presión para que los canales conserven su forma exacta, algo que antes resultaba extremadamente difícil.
El proyecto ya está listo para salir del entorno experimental. La startup Lumenisity, nacida en Southampton, será la encargada de producir estas fibras a gran escala. En 2022 fue adquirida por Microsoft, que ve en este desarrollo una oportunidad clave para acelerar el rendimiento de sus centros de datos y preparar la llegada de la computación cuántica.
Según Poletti, el impacto económico también será enorme: “Si una nueva tecnología permite omitir uno de cada dos o tres edificios de repetición, se logra un ahorro de costes muy significativo”.
Preparados para la comunicación cuántica
Más allá de la velocidad, el avance tiene una implicación estratégica: la compatibilidad con tecnologías cuánticas. Estas redes necesitarán fibras capaces de transportar fotones individuales con mínimas pérdidas, algo que hasta ahora era prohibitivo por los altos costes.
Tracy Northup, física experimental de la Universidad de Innsbruck, subraya la importancia de este paso: “Esperamos que la producción a escala permita reducir significativamente los precios en el futuro”.
Si se cumplen las previsiones, las fibras huecas no solo harán más rápido y barato el internet actual, sino que sentarán las bases de la infraestructura cuántica global.
Lo que hoy parece un proyecto de laboratorio podría convertirse en pocos años en la nueva norma para las telecomunicaciones. Si la durabilidad y los costes se ajustan, estas fibras huecas reemplazarán progresivamente a la fibra óptica de vidrio, ofreciendo un internet más potente, veloz y preparado para la próxima era digital.
La promesa es clara: menos pérdidas, más capacidad y un salto tecnológico que podría redefinir cómo se conecta el mundo.
[Fuente: Infobae]