Tras meses de tropiezos, Estados Unidos lanza un mensaje contundente: el F-35 será más poderoso que nunca. Lockheed Martin apuesta por dotarlo de la capacidad de controlar enjambres de drones con inteligencia artificial, ampliando su radio de acción y reduciendo riesgos humanos. En paralelo, Skunk Works ha revelado el Vectis, un dron furtivo diseñado para acompañar al caza en misiones de combate autónomo. Se inicia así una nueva era de guerra aérea en red.
El salto del F-35 hacia la autonomía
El F-35, nacido del programa Joint Strike Fighter, evoluciona de caza polivalente a nodo central de operaciones autónomas. Lockheed Martin invierte 100 millones de dólares en proyectos como Carrera, que permiten al avión controlar drones en misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataques coordinados, actuando como auténtico cerebro aéreo.

Hombre y máquina en sinergia
Gracias a la integración de inteligencia artificial, el F-35 puede procesar enormes volúmenes de datos y transferir decisiones a drones en tiempo real. Ya se ha comprobado en pruebas que el caza puede manejar directamente un dron. Incluso se contempla un modo de vuelo opcional no tripulado para prolongar su vida útil sin necesidad de un caza de sexta generación inmediato.
Nace el Vectis: el escudero del futuro
Skunk Works presentó el dron Vectis, diseñado bajo el marco Agile Drone Framework. Es un vehículo furtivo de gran tamaño, modular y adaptable a diferentes misiones: desde portar misiles hasta retransmitir datos o realizar guerra electrónica. Su diseño sin cola, con entradas de aire superiores y bodegas internas, prioriza la discreción radar e infrarroja sobre la velocidad supersónica.
🇺🇸⚡‼️ Conozcan a VECTIS.
El Programa de Desarrollo Avanzado ADP de Lockheed Martin presenta a Vectis. Un dron furtivo de alta gama producido para El Programa de Aviones de Combate Colaborativo que pertenece a la USAF. Vectis está diseñado para ofrecer alta maniobrabilidad y… pic.twitter.com/Wf5XKgvib3
— ᴡᴀʀ ɪɴᴛᴇʟ (@IntelDudee) September 21, 2025
Una flota en red
El Vectis está pensado para integrarse con cazas de quinta y sexta generación, como el F-22 y el propio F-35, que ejercerán de nodos de control. Simulaciones ya muestran su uso en supresión de defensas aéreas, reconocimiento o defensa aérea. Su arquitectura abierta asegura interoperabilidad multinacional, lo que facilita su adopción por aliados de Washington.
Los dilemas del futuro
El avance hacia cazas capaces de dirigir enjambres de drones plantea dilemas estratégicos y éticos: ¿hasta dónde debe llegar la autonomía en el combate? El Pentágono apuesta por la guerra en red y la reducción de riesgos humanos, mientras Lockheed busca alargar la vida del programa hasta 2040. Con el Proyecto Carrera y el Vectis, el F-35 deja de ser solo un avión: se convierte en el laboratorio de la próxima revolución aérea.
Fuente: Xataka.