Este año Michael Burns, vicepresidente del estudio cinematográfico Lionsgate, dijo algo osado. Según Vulture, afirmó que por medio de una sociedad con la compañía Runway AI de IA generativa, la compañía de franquicias como John Wick y Los juegos de hambre, podría re empaquetar una de sus emblemáticas series como animé, totalmente generada por IA en cuestión de horas, para revenderla como película nueva.
Sabemos ya que eso no sucedió. Según un informe de The Wrap, es porque la sociedad que se anunció el año pasado como el “primer acuerdo de su tipo” entre un estudio de cine y una compañía de IA generativa, no salió como lo habían planeado. El plan parece haber encontrado obstáculos en relación al tamaño del catálogo de Lionsgate, a las limitaciones del modelo de Runway, y a temas de derechos de autor y licencias.
Según el acuerdo entre las compañías, Lionsgate le daba a Runway AI acceso a toda su colección de películas para que Runway las usara con el fin de crear un modelo exclusivo y a medida para que Lionsgate lo utilizara luego con el propósito de generar videos con IA. Pero según The Wrap, la colección de LIonsgate no basta para crear un modelo en pleno funcionamiento. De hecho, dice el informe, tampoco alcanzaría con la colección de Disney para esa tarea. La realidad de construir un modelo de IA generativa es que necesita una cantidad masiva de datos para poder producir algo funcional y suficiente. Si el estudio quería usar a Runway para crear un efecto de relámpago en una película, por ejemplo, sólo podría brindar ese efecto si tuviera puntos de referencia suficientes para trabajar con ellos.
No alcanza
Si uno lo piensa, así sería porque los modelos con acceso a cantidades masivas de datos como Veo de Google o Sora de OpenAI producen videos repletos de errores y cosas extrañas que crean lagunas en el contenido. La posibilidad de crear un modelo generativo con un conjunto de datos limitado para entrenarlo va a producir capacidades generativas mucho más limitadas.
Luego están también las cuestiones legales del potencial uso de IA generativa proveniente únicamente de lo que provea Lionsgate. ¿Qué dijo Burns de la versión de una película filtrada en animé? Le dijo a Vulture que tendría que pagarle a actores y otros participantes de los derechos para poder venderla. ¿A quién incluiría eso? No está del todo claro. ¿Los escritores? ¿Los directores? ¿Los jefes de iluminación? El informe indica que hay muchas preguntas legales sin respuesta que van más allá del hecho de que Lionsgate es dueña de la propiedad intelectual que se interpone en el camino de estrenar una película generada por IA.
“Nos complace nuestra sociedad con Runway y otras iniciativas de IA, que avanzan según lo planeado”, le dijo a Gizmodo Peter Wilkes, Jefe de Comunicaciones de Lionsgate. “Vemos a la IA como herramienta importante y útil para nuestros cineastas y ya la hemos aplicado con éxito en varios proyectos de cine y televisión para mejorar la calidad, aumentar la eficiencia y crear nuevas oportunidades de narración de historias. También estamos usando la IA para lograr la reducción de costos y mayor eficiencia en el proceso de licencia de nuestra colección de películas y contenido de televisión. La IA sigue en el centro de nuestros esfuerzos para usar nuevas tecnologías y prepararnos para los negocios del futuro”.
No recibimos respuesta de Runway desde que solicitamos sus comentarios.
Hay indicios de que Lionsgate utiliza a Runway aunque tal vez no sea a través del modelo exclusivo que planearon. En la nota de Vulture de este año la compañía trabajaba para crear un tráiler generado por IA de una película que todavía no habían filmado, esperando que los ejecutivos pudieran venderla basándose en las escenas creadas. Si el público o los creativos se benefician con algo así, eso queda pendiente de respuesta.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.