El placer de escuchar

China encuentra una solución ingeniosa para sus aspas de energía eólica en desuso

Muchas aspas de turbinas eólicas en China están llegando al final de su vida útil, y un grupo de científicos ha ideado una forma creativa de darles un nuevo propósito.

En un estudio publicado este verano en la revista International Soil and Water Conservation Research, los especialistas propusieron reaprovechar las aspas retiradas para emplearlas en medidas de control de arena, específicamente como barreras. Este enfoque podría resolver dos problemas a la vez: gestionar los desechos de las aspas y encontrar soluciones más efectivas para frenar la erosión por viento.

“Las aspas de aerogeneradores, con su alta resistencia y durabilidad, pueden cortarse y perforarse directamente para transformarse en barreras de arena”, señalaron los autores. “Este método no solo aborda los desafíos del reciclaje de aspas en desuso, sino que también ayuda a mitigar la escasez de materiales adecuados para estabilizar dunas y frenar la arena en el desierto y en las zonas del Gobi”.

Dos problemas, una respuesta

En regiones áridas y semiáridas, el viento puede causar estragos tanto en paisajes naturales como en infraestructuras humanas. Las barreras contra la arena se utilizan para disminuir pérdidas económicas y proteger hábitats. Aunque las hechas de juncos o ramas son baratas, fáciles de construir y respetuosas con el ambiente, tienen una vida útil corta y no soportan condiciones extremas.

Los materiales artificiales más efectivos tampoco ofrecen una solución perfecta, ya que enfrentan dificultades en zonas de vientos intensos, como las cercanas a vías ferroviarias. Por eso, en ocasiones se recurre a barreras más fuertes de cemento, metal o grava. En todo caso, los materiales ideales deben ser resistentes, duraderos, con buena estabilidad térmica, resistentes a la abrasión del viento, disponibles a precios razonables y con la porosidad adecuada.

En paralelo, la industria eólica lidia con un dilema costoso: qué hacer con las aspas retiradas, cuyo reciclaje tradicional es complejo y puede generar contaminación si no se gestiona correctamente.

Resultados prometedores

Para evaluar la viabilidad de la propuesta, los investigadores analizaron las propiedades mecánicas de las aspas recicladas, incluyendo resistencia al envejecimiento por rayos UV, estabilidad térmica, fuerza de flexión y resistencia a la erosión. Posteriormente realizaron experimentos en túneles de viento y simulaciones numéricas, comparando la eficacia de las nuevas barreras con diferentes porosidades frente a las tradicionales redes de nailon.

Los resultados fueron reveladores: la tasa de erosión de las nuevas barreras fue hasta un 56% menor que la de los materiales compuestos de madera, y su resistencia a la flexión resultó 14 veces superior. Además, se concluyó que una porosidad del 20% era la más efectiva para reducir el transporte de sedimentos.

“Por lo tanto, las nuevas barreras porosas fabricadas a partir de aspas en desuso poseen excelente resistencia a los rayos UV y a la erosión, alta durabilidad y estabilidad térmica, capacidad de reciclaje y una larga vida útil”, concluyeron los científicos. “Combinan la estructura porosa de las barreras flexibles con la solidez de las rígidas, lo que las hace idóneas para regiones con fuertes vientos, grandes variaciones de temperatura y alta radiación solar. Tienen un potencial significativo para aplicarse en la lucha contra la desertificación”.

Este estudio recuerda un viejo refrán: lo que para algunos es basura, para otros puede ser un tesoro. O, en este caso, la solución de una industria a partir de los desechos de otra.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

Actualizáte