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El “oro blanco” oculto en los pozos petrolíferos: así quiere EEUU ganar la carrera del litio

La carrera por asegurar el suministro de litio, esencial para las baterías de coches eléctricos, ha dado un giro sorprendente en Estados Unidos. La compañía Element3, con sede en Texas, ha desarrollado un método para obtener litio a partir de las aguas residuales generadas en la perforación de hidrocarburos.

El proyecto se centra en la cuenca de Permian Basin, donde esos residuos contienen concentraciones significativas de carbonato de litio. Lo que hasta ahora era un problema ambiental se convierte en una fuente alternativa para reducir la dependencia de importaciones y reforzar la independencia energética del país.

Primeras plantas listas en 2025

Bateria De Litio
© Kumpan Electric – Unsplash

Con una inversión inicial de Serie A, Element3 instalará sus primeros módulos de extracción en la infraestructura hídrica de Double Eagle Energy Holding. La compañía asegura que podrá ofrecer litio de grado batería antes de que termine 2025, convirtiéndose en la primera iniciativa de este tipo que logra entrar en el mercado estadounidense.

“Esta financiación acelera nuestra misión de construir la independencia del litio en Estados Unidos desde cero”, explicó Hood Whitson, fundador y director ejecutivo de Element3, convencido de que esta tecnología marcará un antes y un después en la cadena de suministro.

Una alternativa con menor huella ambiental

Bateria De Litio Coches Electricos
© Possessed Photography – Unsplash

Según las estimaciones, la industria petrolera estadounidense produce más de 3,8 billones de litros de aguas residuales al año, que contienen unas 250.000 toneladas de litio. Esa cantidad cubriría más de la mitad del déficit previsto para 2030.

A diferencia de la minería tradicional, este sistema evita abrir nuevas explotaciones o recurrir a la evaporación masiva en salares, procesos que consumen grandes cantidades de agua dulce y generan un alto impacto ambiental. Además, se aprovecha la infraestructura ya existente, lo que reduce costes, tiempos de producción y emisiones vinculadas al transporte internacional.

[Fuente: El Confidencial]

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