
Durante años, el gobierno federal ha recurrido a las empresas tecnológicas para obtener datos de usuarios que ayuden en investigaciones policiales. Sin embargo, aunque las redes sociales, los motores de búsqueda y otras plataformas tecnológicas han entregado información en el marco de pesquisas federales, las compañías de inteligencia artificial habían permanecido, hasta ahora, fuera de ese alcance legal.
¿Un caso testigo?
Forbes informa que una unidad del Departamento de Seguridad Nacional dedicada a investigar delitos sexuales contra menores solicitó a OpenAI información sobre un usuario al que identifican como el administrador de un sitio web de abuso infantil. Este individuo habría hablado con un agente encubierto en dicho sitio sobre su uso de ChatGPT, lo que motivó al gobierno a pedir a la empresa registros que pudieran contribuir con el caso.
Forbes describe este hecho como “la primera orden de registro federal conocida que solicita datos de usuario a OpenAI” y afirma haber descubierto el caso al revisar documentos judiciales desclasificados la semana pasada en Maine.
Los mensajes que el usuario introdujo en ChatGPT parecen no tener relación con los delitos que se le imputan. Según Forbes, incluían, entre otras cosas, una pregunta sobre Star Trek y un poema generado por IA en “estilo Trump”:
El sospechoso compartió algunas de las indicaciones y respuestas que había recibido, relatando una conversación aparentemente inocente que comenzaba con: “¿Qué pasaría si Sherlock Holmes conociera a Q de Star Trek?”. En otra interacción, dijo haber obtenido de ChatGPT una respuesta a una solicitud no especificada sobre un poema de 200.000 palabras, recibiendo “un fragmento de muestra de un poema humorístico, al estilo Trump, sobre su amor por el Y.M.C.A. de los Village People, escrito en ese tono grandilocuente, autopromocional y de flujo de conciencia característico del expresidente”. Luego copió y pegó ese poema.
El descubrimiento al usuario
Forbes también señala que el DHS no pidió información que identificara al usuario, ya que el gobierno cree haberlo identificado previamente. Según la denuncia penal, los agentes encubiertos reunieron pistas contextuales de las conversaciones con el usuario para construir un perfil de su identidad. Entre esas pistas estaban los comentarios del sospechoso sobre su deseo de unirse al ejército, los lugares donde había vivido o viajado, su restaurante favorito y su empleo en una base militar, entre otros detalles. Estas coincidencias llevaron a los investigadores a concluir que se trataba de un hombre de 36 años que había trabajado anteriormente en una base de la Fuerza Aérea de EE. UU. en Alemania, según Forbes.
La orden de registro en la que se basa gran parte del informe de Forbes parece haber sido sellada nuevamente. Sin embargo, la denuncia penal contra el sospechoso sigue siendo pública.
Un extracto de la misma señala, en parte: “En varias conversaciones entre el USUARIO SOSPECHOSO y el AGENTE ENCUBIERTO durante julio y agosto de 2025, el USUARIO SOSPECHOSO indicó que tenía demasiado sobrepeso para ser considerado por el ejército. Los agentes fueron informados por los reclutadores militares de que cuando el sospechoso se presentó por primera vez a una entrevista inicial, aproximadamente en junio o julio de 2025, estaba por encima del peso aceptable para su estatura. Conversaciones más recientes entre el USUARIO SOSPECHOSO y el AGENTE ENCUBIERTO indicaron que el USUARIO SOSPECHOSO había avanzado en ese aspecto, y los reclutadores militares confirmaron a los agentes que ahora cumplía con las normas militares.”
Gizmodo se puso en contacto tanto con el abogado del sospechoso como con OpenAI para obtener comentarios.
Las agencias federales han buscado rutinariamente información en otras plataformas tecnológicas durante investigaciones, y las compañías de IA poseen enormes volúmenes de datos de usuarios. Por eso, no sorprende que las autoridades comiencen a verlas también como una herramienta clave en la lucha contra el crimen. Este caso podría ser solo el inicio del uso de chatbots de IA con ese propósito.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.