Por primera vez, una empresa checa protagoniza una inversión energética de gran escala en Sudamérica. El grupo Energo-Pro, especializado en generación hidroeléctrica, ha adquirido el 100% de la central Baixo Iguaçu, situada en el río Iguaçu, en el estado brasileño de Paraná.
La instalación, con una capacidad de 350 megavatios, no solo se convierte en la más potente del grupo, sino también en un símbolo de la expansión internacional de Energo-Pro. La operación, valorada en más de 260 millones de euros, fue financiada mediante una combinación de fondos propios y financiación externa, consolidando a la compañía como uno de los nuevos actores relevantes en el mercado energético latinoamericano.
El proyecto marca un salto cualitativo en la diversificación del grupo, que hasta ahora concentraba su actividad en Europa del Este, Turquía y España.
Una operación que fortalece la presencia checa en la región

Según su consejero delegado, Jakub Fajfr, la adquisición de Baixo Iguaçu “representa un paso estratégico en la diversificación geográfica del grupo y refuerza su resiliencia ante las fluctuaciones hidrológicas, geopolíticas y económicas”.
Con esta compra, la capacidad instalada total de Energo-Pro asciende a 1.850 MW, repartidos en 54 centrales hidroeléctricas distribuidas en cinco países: Bulgaria, Georgia, Turquía, España y Brasil.
La central brasileña, anteriormente propiedad de COPEL, regula el caudal del río Iguaçu, donde se encuentran las célebres Cataratas del Iguazú, y garantiza el suministro eléctrico a cerca de un millón de personas, el equivalente al 8% del consumo anual del estado de Paraná.
La operación consolida también la presencia de Xeal, la filial española del grupo, como plataforma de expansión en la eurozona y como soporte financiero para las nuevas inversiones.
Financiación verde y expansión sostenible
Energo-Pro respaldó la compra mediante la emisión de eurobonos verdes por 750 millones de euros, con vencimiento en 2030 y un cupón del 8%. Los fondos recaudados se destinaron tanto a la adquisición de Baixo Iguaçu como a la optimización de la estructura de capital de la compañía.
“El éxito de nuestro primer bono verde nos ha proporcionado una base estable para seguir creciendo en el ámbito de las energías limpias”, declaró Fajfr.
Esta estrategia refuerza la posición del grupo en el sector de la financiación sostenible, en línea con la creciente demanda internacional de inversiones con impacto ambiental positivo.
De Galicia al Amazonas: el papel de Xeal
En España, Energo-Pro desembarcó en 2023 con la adquisición de Xallas Electricidad y Aleaciones (Xeal), que opera diez centrales hidroeléctricas en Galicia con una potencia conjunta de 167 MW, además de dos plantas de ferroaleaciones.
Desde su incorporación, Xeal ha impulsado proyectos estratégicos de modernización industrial en la región y actúa como el punto de anclaje europeo del grupo, aportando generación en euros y diversificación de negocio.
El objetivo de Energo-Pro es claro: combinar el conocimiento técnico europeo con el enorme potencial hidroeléctrico latinoamericano, un mercado que continúa siendo uno de los más atractivos para la transición energética.
Próximo paso: Colombia
Además de la compra en Brasil, la empresa ya construye una nueva central hidroeléctrica en Colombia, denominada Chorreritas, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2026.
Con ella, Energo-Pro busca consolidar una red de generación renovable regional, que le permita operar de forma equilibrada entre América Latina y Europa.
El movimiento no solo posiciona al grupo como referente en energía limpia, sino que también abre la puerta a nuevas alianzas financieras en el marco de la transición energética global.
[Fuente: El Economista]