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El navegador de ChatGPT parece evitar los links del New York Times como una rata que se electrocutó

Los navegadores con IA como Atlas de ChatGPT no son solo navegadores con pequeñas imágenes dentro de imágenes de ChatGPT que responden preguntas. Tienen además capacidades de agentes, lo que significa que en teoría pueden cumplir tareas como comprar un boleto de avión o reservar una habitación de hotel (Atlas no ha sido precisamente aclamado como agente de viajes, digamos). Pero ¿qué sucede cuando ese pequeñito bot que cumple estas tareas percibe que hay peligro?

Agentes que deciden por sí mismos

No hablamos de peligro para el usuario, sino para la compañía del navegador. Según una investigación de Aisvarya Chandrasekar y Klaudia Jaźwińska del  Columbia Journalism Review, cuando Atlas está en modo agente y busca en Internet la información que deseas, se cuida mucho de evitar ciertas fuentes de información. Parte de esa cautela parece estar relacionada con el hecho de que esas fuentes de información pertenecen a compañías que demandaron a OpenAI.

Estos bots tienen más libertad que los navegadores o “crawlers” web normales, según Chandrasekar y Jaźwińska. Los “crawlers” web son una tecnología antigua de internet y en circunstancias ordinarias y libres de controversias, si encuentran instrucciones de no meterse en una página, simplemente no lo harán. Si estás usando la app de ChatGPT y pides que específicamente busque datos e información de artículos que bloquean a los navegadores, lo más probable es que obedezca y te informe que no puede hacerlo porque es una tarea que depende de los “crawlers”.

Sin embargo, el modo agente utiliza Internet fingiendo ser tú como usuario y “aparecen en registros de sitios como sesiones normales de Chrome” según Chandrasekar y Jaźwińska (Atlas está construido sobre el código abierto Chromium diseñado por Google). Eso significa que pueden rastrear en páginas que bloquean la conducta automatizada. Esta forma de eludir las reglas y normas de Internet tiene algo de sentido porque de otro modo te impediría acceder manualmente a determinados sitios en el navegador Atlas, lo que sería exagerado.

Las evidencias de lo pensado

Chandrasekar y Jaźwińska le pidieron a Atlas que resumiera artículos de PCMag y el New York Times, cuyas compañías están en activo litigio con OpenAI por supuesta violación de los derechos de autor, y Atlas hizo todo lo posible para lograrlo, avanzando por laberintos en Internet para brindar alguna versión de la información solicitada. Era como la rata que encuentra alimento en un laberinto pero que sabe que en algunos lugares el alimento está electrificado.

En el caso de PCMag, pasó por redes sociales y otros sitios de noticias, hallando citas del artículo y tuits que contenían parte de su contenido. En el caso del New York Times “generó un resumen basándose en lo informado por cuatro medios alternativos, the Guardian, el Washington Post, Reuters, y  Associated Press”. Todos, con excepción de Reuters, tienen acuerdos de contenido o búsqueda con OpenAI.

En ambos casos Atlas parece haberse mantenido lejos de las publicaciones que han litigado, en favor de un camino más seguro y amigable con la IA, en su recorrido del laberinto de ratas.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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