
¿Qué sucede cuando los centros de datos llegan a una ciudad? Suceden muchas cosas, deseables o no. Las compañías tecnológicas prometen invertir billones de dólares en la construcción de nuevos centros de datos para seguir alimentando el rápido crecimiento de los modelos de IA. Eso significa que preguntan en las comunidades si quieren tener vecinos nuevos. Según un informe del Wall Street Journal, casi las tres cuartas partes de la capacidad de todos los centros de datos de EE.UU. proviene de solo 33 condados de los 3.143 que tiene la nación, y en esas comunidades los residentes empiezan a preguntarse si vale la pena cambiar el crecimiento económico por los riesgos de vivir junto a una enorme caja con energía para la computación.
La inversión concentrada en pequeños puntos del país creó crecimiento explosivo en lugares que pasaron las últimas décadas sufriendo el desplazamiento de otras industrias. El WSJ presentó el caso del Condado de Umatilla en Oregon, que es una región que de repente se llenó de trabajadores y dinero contante sonante, al punto que la ciudad de Umatilla donde Amazon está construyendo un nodo de datos, vio que el presupuesto anual del gobierno municipal creció de unos US$7 millones en 2011 a US$144 en 2024.
Pros y contras
El dinero de Amazon legó a la escuela secundaria local para financiar nuevos programas de robótica y tecnología. Aumentaron las ventas y construcciones de viviendas, y en ciudades cercanas hay nuevos clientes en restaurantes, bares y tiendas, según el WSJ. En toda la nación sucede algo similar, como en Richland Parish, Luisiana, donde Meta tendrá su centro de datos de US$10 mil millones. También Washtenaw, en Michigan, espera crecer ahora que OpenAI y Oracle la eligieron como sede de su centro de datos que representa la mayor inversión en la historia del estado.
¿Cuál es el problema, entonces? Bueno, que la inmigración de gente significa una mayor densidad poblacional y menos viviendas disponibles. El precio de las casas en Umatilla aumentó al doble, algo que podría solo convenir a los que cobran salarios de Amazon, pero no al resto de la comunidad. Un informe local del Hermiston Herald de este año revela que el condado está construyendo viviendas a ritmo inusitado y que sigue habiendo escasez para los residentes. Hay ciudades que han prestado dinero a los desarrolladores para acelerar la construcción y que prometen seguir financiándolos a medida que se vendan las casas. Eso indica que apuestan a que el desarrollo no se detenga.
¿Quién se beneficia?
En la apuesta hay un elemento significativo, ya que a menudo ofrecen a las compañías importantes incentivos impositivos. En el condado de Umatilla, por ejemplo, Amazon estará exenta del impuesto inmobiliario durante 15 años, según NUOW, filial de NPR. También en otras comunidades se ofrecen incentivos impositivos, lo que en los últimos cinco años significó un total de unos US$6 mil millones en exenciones. La Universidad de Michigan llevó a cabo un trabajo que revela que estos incentivos son más beneficiosos para las compañías que para la comunidad, que finalmente no ve los potenciales ingresos que se buscaban.
La construcción de estos centros de datos podrá significar crecimiento para estas ciudades, pero no todo es positivo. El New York Times destacó que hay comunidades en el condado de Newton, Georgia, que sufrieron escasez de agua después de que Meta comenzara a construir su centro de datos. También la demanda de electricidad hizo que se recurriera a combustibles fósiles, y eso ha tenido impacto en la salud por la quema de gas y carbón natural. Además, los residentes ahora pagan costos más altos por el servicio eléctrico. Bloomberg informó recientemente que alrededor de los centros de datos la suba del precio del servicio podría llegar a ser de 267%, en comparación con cinco años atrás.
Casos que sí, casos que no
Las comunidades están cada vez más atentas, y algunas rechazan la construcción de centros de datos, como sucedió en Tucson, Arizona, que lo hizo en agosto, o el condado de Racine, Wisconsin; College Station de Texas, e Indianápolis, Indiana.
“Nadie quiere un centro de datos en su jardín. No quiero uno en mi jardín. Así que sí, hay oposición y uno necesita convencer a la comunidad porque necesitamos permisos”, dijo Lyndi Stone, Asesora Corporativa Principal de Microsoft en un reciente webinar con el estudio de abogados Norton Rose Fulbright. “Los centros de datos ya en funcionamiento no crean muchos empleos. Sí significan más trabajo durante su construcción, pero en realidad, los beneficios para la comunidad por tener un centro de datos, literalmente en el jardín de tu casa, no se miden en toneladas”.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.