
Los vuelos espaciales privados tendrán que atenerse a un orden porque la Administración Federal de Aviación (FAA) impuso nuevas restricciones horarias a las misiones comerciales que se lanzan o reingresan luego por la atmósfera terrestre.
La nueva orden de la FAA se emitió para restringir temporalmente las actividades espaciales comerciales durante las horas pico en el espacio aéreo navegable, con lo que se permiten lanzamientos y reingresos privados solo entre las 10 p.m. y las 6 a.m., hora local. La orden entra en vigencia el lunes y busca “asegurar la seguridad de las aeronaves y la eficiencia del Sistema Nacional del Espacio Aéreo” ya en el segundo mes de la escasez de controladores aéreos.
La crisis comenzó el 1 de octubre debido a que el Congreso no promulgó la legislación requerida para 2026, y los trabajadores federales como los controladores de tráfico aéreo han estado trabajando sin recibir su paga. Como resultado, la FAA decidió prohibir determinadas operaciones en el espacio aéreo navegable con el fin de aliviar la presión de algunos de los aeropuertos con mayor tráfico del país. Por eso se restringe el lanzamiento y reingreso de naves espaciales privadas, ya que se requiere un paso más en la coordinación.
SpaceX, que ya lanzó más de 100 cohetes este año, seguramente no estará contenta con la disposición de la FAA, al igual que compañías como United Launch Alliance o Blue Origin. Para las misiones espaciales el horario suele ser esencial, y restringir los lanzamientos a horarios nocturnos podría causar demoras, aumentar los costos o incluso hacer que haya misiones que pierdan la oportunidad de efectuar un lanzamiento en óptimas condiciones.
Espacio aéreo demasiado ocupado
Las aerolíneas se han visto obligadas a compartir el espacio aéreo con la creciente industria de los cohetes espaciales, y aumenta la cantidad de lanzamientos y reingresos que requieren del cierre temporario del espacio aéreo o de los cambios de rutas en los vuelos. La FAA trabaja para administrar el espacio aéreo de la mejor manera, con modificaciones y gestión del espacio aéreo compartido, más esfuerzos de coordinación entre industrias.
Este año, el proyecto de reconciliación de presupuesto proponía que la FAA empezara a cobrar las licencias a las compañías de cohetes a partir del próximo año. Las compañías privadas como SpaceX deben pagar a la FAA – no son costos importantes – para cubrir los gastos de los trámites de solicitud de licencias de lanzamiento y reingresos. La FAA despeja el espacio aéreo durante los lanzamientos y a lo largo de la trayectoria de reingreso.
En un principio la FAA no impuso cobros a las compañías espaciales para que en sus primeros años la industria pudiera crecer, pero esa época ha quedado atrás. Por otra parte, las aerolíneas sí pagan a la FAA, y ese dinero sirve para el Fondo de Aeropuertos y Rutas Aéreas, conformando casi la mitad del presupuesto anual.
Esta nueva orden se emitió “para garantizar la seguridad y resolver las demoras que presentan las limitaciones causadas por la merma de controladores de tráfico aéreo”, según la FAA. Debido a la resolución del gobierno, los controladores aéreos han estado trabajando sin cobrar desde el 3 de octubre, lo que causa preocupación por la seguridad y la capacidad para mantener las operaciones. No se sabe durante cuánto tiempo estará vigente esta orden, ni qué impacto tendrá en los vuelos espaciales privados mientras rija.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.