El placer de escuchar

En Estados Unidos, los títulos respaldados por hipotecas impulsan la IA. Y eso está dando de qué hablar porque trae recuerdos de una crisis pasada

Si en 2007 no estabas informado sobre la crisis que avanzaba lentamente alrededor de nosotros y que luego derivó en la gran recesión, tienes que saber que en esa época todo giraba en torno a la refinanciación de deudas. Si encendías tu TV o hacías clic en alguna página de internet, siempre encontraba avisos sobre alguien que ofrecía refinanciar tu deuda. Y eso era porque había un enorme —y para casi todos, oculto— mercado de lo que se conocía como títulos respaldados por hipotecas. 

Podías conseguir una hipoteca a bajo costo casi sin problemas porque existían los títulos respaldados por hipotecas (MBS). Básicamente eran grupos de hipotecas —que la gente tenía sobre sus hogares— que representaban activos lucrativos que podían venderse, y que compraban inversores como bancos o fondos de retiro. Por ejemplo, Lehman Brothers era una institución financiera y aburrida que invertía mucho en títulos respaldados por hipotecas.

Había títulos respaldados por hipotecas en toda la economía y las entidades que los tenían eran los pilares de la estabilidad económica. Cuando luego, lenta pero inexorablemente, la gente ya no pudo pagar sus hipotecas y eran cada vez más, los títulos respaldados por hipotecas que tan valiosos se consideraban, de repente pasaron a ser una nada. En 2008 Lehman Brothers cayó en bancarrota y el mundo cayó en un abismo de caos. Así fue que más de US$10 billones de dólares en valores se esfumaron en EE.UU. tan solo en 2008.

Tiempos pasados

Hoy esa crisis quedó atrás. Estamos en un mundo diferente en que las cosas no funcionan de esa manera. Los problemas son otros.

Hoy todo el crecimiento económico de EE.UU. se ve impulsado por las inversiones en IA. Hay ciudades enteras en EE.UU. que apuestan a la idea de que se construyan centros de datos en sus comunidades porque sostendrán a sus economías por siempre jamás, o al menos hasta que aparezca otro tipo de negocio que pueda crear otro boom económico. El sector inmobiliario que causó la crisis de 2008 también depende del negocio de los centros de datos. No puedes escapar de la IA. Es el factor que define este momento económico. Sin embargo, en las encuestas los que no trabajan en el sector de la IA tienen dudas de sus beneficios.

Con eso en mente, inquieta un poco lo que escribió en el newsletter DealBook del New York Times Ian Frish. Parece que una compañía llamada QTS Data Centers, “el mayor jugador en el mercado de la infraestructura de la inteligencia artificial”, tiene como único dueño a la compañía de inversiones Blackstone. Y parece que Blackstone busca refinanciar US$3,46 mil millones en deuda de QTS. DealBook aparentemente logró ver información sobre Blackstone y la venta de su deuda.

Es una de las “mayores transacciones en títulos comerciales respaldados por hipotecas” en IA en 2025. Al menos, hasta ahora.

Como dije, las cosas ya no son como antes. Tenemos problemas diferentes. Si OpenAI no lograra ver cómo generar ganancias y los inversores se volvieran locos, otras inversiones en IA como las de Elon Musk y los sauditas no tardarían en encontrar una forma de impulsar ingresos para la IA y seguir manteniendo el valor de la deuda de IA.

No sé si el contagio se propagaría muy lejos, y es probable que hubiera alguna otra área de la economía que estuviera sana, con un real impulso de valor en su centro. Esperemos que así sea.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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