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EE.UU. ofrece una recompensa de 2 millones de dólares para quien logre que la IA arregle su sistema sanitario

Estados Unidos lleva décadas intentando modernizar su sistema sanitario, pero cada intento termina chocando contra los mismos problemas: falta de personal, costes crecientes y un modelo que parece imposible de actualizar. Ahora, la administración de Robert F. Kennedy Jr. cree tener una solución… aunque todavía no sabe muy bien cuál. Por eso ha lanzado una competición con un premio de 2 millones de dólares para quien logre encontrar una aplicación real y útil de la inteligencia artificial en el sector de los cuidados.

Un concurso para descubrir cómo encajar la IA en el cuidado de mayores y dependientes

Sistema Sanitario En Estados Unidos
© Patty Brito – Unsplash

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS) anunció esta semana la creación del Caregiving Artificial Intelligence Prize Competition, una iniciativa que busca algo tan amplio como ambiguo: herramientas basadas en IA que faciliten el trabajo de las personas que cuidan a ancianos y personas con discapacidad, así como soluciones que mejoren la eficiencia, la formación y la organización de sus empleadores.

La idea, según el propio Kennedy, es “reconocer el esfuerzo de quienes sostienen a los más vulnerables”, y a la vez aligerar su carga con ayuda tecnológica. El problema es que el organismo no ha explicado con claridad qué tipo de soluciones espera recibir. La descripción oficial afirma únicamente que las propuestas ganadoras deberán “empoderar a los cuidadores, proteger la dignidad de los pacientes y ampliar el acceso a la atención de calidad en el hogar”.

La IA ya está dando avances prometedores en áreas como la detección temprana de cáncer o el análisis de imágenes médicas, pero la aplicación directa en el sector de los cuidados es menos evidente. Y, a falta de una estrategia concreta, el gobierno ha optado por incentivar a terceros para que la definan.

Gizmodo, que reveló la información original, solicitó más detalles al HHS, aunque por ahora no ha habido respuesta.

Un movimiento envuelto en polémica dentro de un departamento ya sometido a fuertes cambios

La iniciativa llega en un momento especialmente tenso para el sistema sanitario estadounidense. Desde su llegada al gobierno, Kennedy Jr. ha llevado a cabo cambios profundos en el HHS: despidos masivos, cese de expertos en vacunas y decisiones controvertidas, como alarmar sobre supuestos riesgos del paracetamol o nombrar a un director de los CDC sin formación médica.

Este empuje hacia la automatización convive, además, con un corrimiento ideológico en la estructura del organismo. Esta misma semana se supo que Calley Means —un activista crítico con la industria de alimentos procesados y figura clave del movimiento MAHA (Make America Healthy Again) impulsado por Kennedy— fue contratado como asesor sénior en el departamento.

Means dirige además una empresa de salud, lo que ha despertado críticas por potenciales conflictos de interés. Su llegada refuerza la impresión de que el gobierno está reconfigurando el sector sanitario federal en torno a una visión propia, marcada por cierta desconfianza hacia la medicina institucional y por el deseo de introducir soluciones radicales, incluida la inteligencia artificial.

El contexto político tampoco ayuda. Kennedy ha vuelto a aparecer en titulares debido al libro recién publicado por Olivia Nuzzi, periodista que el año pasado reconoció haber mantenido un “encuentro digital” con él mientras cubría su campaña. Tras abandonar su antiguo medio, ahora es editora en Vanity Fair, y el lanzamiento de sus memorias ha reavivado la polémica en torno al dirigente.

En medio de este ambiente, el concurso de 2 millones de dólares parece ser tanto un intento de innovación tecnológica como una llamada desesperada para encontrar ideas externas que ayuden a rehacer un sistema sanitario sin rumbo claro.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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