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Francia ensaya la guerra moderna desde el aire: así funciona Taranis, el ejercicio militar que prepara al país para un conflicto de alta intensidad

Durante noviembre, en una base aérea al sur de París, los militares franceses están sometiéndose a uno de los entrenamientos más exigentes del año. Se llama Taranis y combina maniobras en helicópteros, vuelos tácticos, simulación de guerra moderna y operaciones contra drones. Euronews tuvo acceso a bordo de un Fennec configurado para neutralizar aeronaves pequeñas, una capacidad que se ha vuelto urgente en Europa. El objetivo del ejercicio: preparar a Francia para un escenario que evoluciona más rápido de lo que muchos gobiernos pueden adaptarse.

Un entrenamiento pensado para una guerra que ya no se parece a la del pasado

A400m
© olrat – Shutterstock

Taranis —cuyo nombre completo es Ensayo de Transporte Aéreo Táctico en Escenarios Avanzados No Permisivos e Intensivos— comenzó el 10 de noviembre y dura tres semanas. Su propósito es simple: simular las condiciones en las que las fuerzas aéreas francesas tendrían que operar si se enfrentaran a un conflicto moderno, donde los drones, las incursiones aéreas y las comunicaciones vulnerables son la norma.

Los pilotos, técnicos y equipos de apoyo entrenan maniobras que mezclan situaciones reales y emergentes: aterrizar en pistas inestables, reaccionar ante drones enemigos, volar bajo condiciones climáticas adversas o desplegar recursos rápidamente en territorios hostiles. El ejercicio también refleja el deterioro del entorno de seguridad europeo, desde la guerra en Ucrania hasta las recientes intrusiones de drones en el norte del continente.

La base aérea de Orleans-Bricy —cerca de la ciudad de Orléans— se convierte en un laboratorio de guerra. Es allí donde se concentra la mayor parte de los A400M franceses, los aviones de transporte militar más grandes del país. La zona vibra constantemente con su rugido mientras los equipos simulan misiones humanitarias, evacuaciones y operaciones de despliegue táctico.

Del helicóptero Fennec a los A400M: Francia entrena contra la amenaza que crece en Europa

Helicoptero Fennec
© User:Pajxuser:Pajx, Public domain, via Wikimedia Commons

El Fennec, un helicóptero ligero pero versátil, es uno de los protagonistas del ejercicio. Euronews pudo observar cómo se convierte de aeronave de transporte a pieza clave del sistema antidrones francés.

Existen dos configuraciones principales:

Versión antidrones ligera: equipada como la desplegada recientemente en Dinamarca, donde varios países europeos enviaron sistemas de defensa tras detectar incursiones de drones en su espacio aéreo.

Versión de ataque pesado: con un arma montada en un brazo articulado para neutralizar drones más grandes, similares a los utilizados en Europa del Este.

Ambas variantes se prueban en situaciones realistas que imitan escenarios donde el tiempo de reacción es mínimo. El uso de drones como herramientas de espionaje, sabotaje o ataque ha crecido tanto en los últimos años que Francia considera este entrenamiento una prioridad.

El A400M, por su parte, enfrenta pruebas igual de exigentes. Una de las más destacadas consiste en aterrizar en una pista improvisada de grava recién construida, diseñada para replicar aeródromos temporales en zonas de operación. Pese a la lluvia constante, el primer aterrizaje del ejercicio fue un éxito que arrancó aplausos entre los observadores.

Una tradición militar que mira al futuro (y a nuevas amenazas)

Este año, Taranis coincide con un aniversario simbólico: el 80º año del mando de transporte aéreo francés. Pero el ejercicio no mira al pasado, sino a una amenaza que se transforma cada mes: la proliferación de drones, la guerra híbrida, los conflictos a gran escala y la necesidad de desplegar tropas rápidamente en varios frentes.

Por eso Francia insiste en un entrenamiento que combine:

  • presión constante
  • condiciones climáticas adversas
  • aterrizajes complicados
  • escenarios tácticos que imitan conflictos reales
  • pruebas de coordinación entre helicópteros, aviones de transporte y defensa aérea

El deterioro del entorno de seguridad europeo —desde los Bálticos hasta el Mediterráneo— ha obligado a los países europeos a adaptar su entrenamiento militar. Taranis es uno de los ejemplos más visibles de este giro: no se trata solo de volar, sino de anticipar amenazas tecnológicas y operativas que evolucionan más rápido de lo previsto.

El ejercicio finalizará el 27 de noviembre, dejando tras de sí tres semanas de operaciones intensivas que reflejan una verdad incuestionable: la guerra moderna ya no es un concepto teórico, es un escenario para el que Europa debe estar preparada.

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