De Buenos Aires a Europa, la DJ y productora construye un universo sonoro donde el Melodic Techno y el Indie Dance dialogan desde la intuición, la energía y una profunda conexión emocional con la pista.
Vienes de Buenos Aires y ahora estás consolidándote en Europa. ¿Cómo ha influido ese cambio de entorno en tu identidad artística?
Aunque vengo de Buenos Aires, siento que mi identidad artística comenzó a definirse en España. Europa fue el contexto que me permitió entender realmente quién soy como artista y qué quiero comunicar con mi música.
Mi sonido tiene una estética claramente europea, tanto en la producción como en la construcción de los sets, pero está inevitablemente atravesado por mis raíces argentinas. Crecí con la intensidad y la sensibilidad de Buenos Aires, con su forma tan visceral de vivir la música y la noche, y eso sigue muy presente.
Puedo decir que mi proyecto nace desde una perspectiva europea, pero está sostenido por una esencia latinoamericana que le aporta carácter, emoción y una identidad marcada por la resiliencia.
“Europa fue el contexto que me permitió entender quién soy como artista y qué quiero comunicar con mi música.”
¿Qué te inspira más a la hora de construir un set: la pista, tu propio estado emocional o la historia que quieres contar?
La pista es siempre el punto de partida. Es lo primero que leo y lo que termina de definir todo lo demás. A partir de ahí se construye la historia que quiero contar, porque esa narrativa depende directamente de la energía que esté circulando en la sala.
Mi estado emocional también influye mucho. Si estoy en una etapa más introspectiva, el set se vuelve más melódico; si estoy más extrovertida y sociable, aparece un groove más bailable. Y cuando estoy descargando emociones fuertes, el sonido se vuelve más oscuro.


“Donde la energía de la sala y la emoción personal se encuentran“
El Melodic Techno y el Indie Dance son estilos distintos pero complementarios. ¿Qué te atrajo de esa fusión?
La fusión nace de una mezcla entre intuición artística y lectura del contexto. El Melodic Techno tiene un público muy específico y, en ciudades como Madrid, entendí que quedarme únicamente ahí podía ser limitante a nivel de oportunidades y conexión con otras pistas. Eso me llevó a explorar nuevos caminos sin perder mi identidad.
Al combinarlo con Indie Dance descubrí un groove más marcado y bailable, sin renunciar a la oscuridad y profundidad que me interesan. Aunque ambos géneros tienen enfoques distintos, comparten el uso de melodías y atmósferas, con texturas diferentes que permiten mantener un hilo coherente. Esa compatibilidad hace que la mezcla fluya de manera orgánica y enriquezca la experiencia en la pista.
“Mi sonido tiene una estética europea, pero está atravesado por mis raíces argentinas.“
Has tocado en ciudades como Madrid, Barcelona o Ámsterdam. ¿Alguna experiencia que haya marcado un antes y un después?
Una fecha en Italia marcó un antes y un después para mí. La conexión con el público fue de una complicidad absoluta. Sentí que entendían cada decisión dentro del set, lo que me dio espacio para arriesgar más a nivel narrativo: trabajar tracks melódicos con buildups largos y momentos de tensión sostenidos desde la emoción, más que desde la cantidad de elementos.
Esa noche entendí el valor de la confianza mutua entre el DJ y la pista. Fue una experiencia muy enriquecedora y una confirmación clara de hacia dónde quiero seguir desarrollando mi proyecto artístico.
“La pista es siempre el punto de partida: la energía que circula en la sala define la historia del set.”
En un mundo tan saturado de DJs, ¿cómo mantienes tu autenticidad sin dejarte arrastrar por las tendencias?
Creo que la clave está en encontrar un equilibrio. No se trata de seguir las tendencias al pie de la letra ni de tocar únicamente lo que te gusta a vos. Prefiero observar lo que está pasando y adaptarlo a mi propio lenguaje sonoro, integrarlo sin perder mi esencia.
La mayor parte del set refleja mi identidad artística, pero siempre hay tracks que permiten conectar con nuevas audiencias. Es una forma de ampliar la experiencia sin renunciar a lo que me define como DJ y productora.
“No construyo un set solo desde la técnica, sino desde el estado emocional del momento.”
¿Qué sensaciones te gustaría que el público se lleve después de escucharte?
Primero, que sientan que escucharon algo diferente. A veces pienso que en Madrid suena casi lo mismo en muchos sitios, y mi objetivo es ofrecer una experiencia que sorprenda e invite a descubrir otra forma de vivir la música.
Más allá de eso, me gustaría que la música les permita explorar emociones, incluso partes más profundas de sí mismos que quizá no conocían, casi como una experiencia terapéutica. Por eso juego tanto con las melodías y la oscuridad. Si alguien se va con la sensación de haber vivido algo distinto y profundo, siento que cumplí mi objetivo.
”Me interesa contar una historia que se construya en tiempo real junto al público.”
¿Qué viene ahora para PAULITTAHH?
Se viene un momento de mucha expansión. Tengo fechas internacionales por confirmar que me generan mucha ilusión y está por salir mi último videoset, grabado en la playa de Balneário Camboriú, Brasil, donde crecí.
Es un formato que me permite mostrar una parte muy personal de mi identidad artística, una faceta que no siempre tiene espacio en los clubes. Además, estoy trabajando en mi primera colaboración oficial con un productor español, un gran referente del Indie Dance, con quien hay una química musical increíble. Música nueva, propuestas visuales distintas y nuevas fechas que iré anunciando pronto.


“Combinar Melodic Techno e Indie Dance me permitió ampliar el groove sin perder profundidad.”
¿Qué papel juega la intuición en tu forma de mezclar y seleccionar música?
La intuición es fundamental, aunque siempre va de la mano de la experiencia y el oído entrenado. En vivo tenés muy poco tiempo para saber si un track va a funcionar. Si tengo dudas, reviso el buildup o las vocales, pero la mayoría de las decisiones se toman por instinto. El tiempo es limitado y hay que sostener la tensión, el groove y la atmósfera del set.
“Explorar nuevos estilos no significa perder identidad, sino enriquecerla.”
¿Qué significa para ti la espiritualidad dentro de la música electrónica?
Para mí, la música electrónica es uno de los conductores de energía más potentes que existen. Cuando la gente baila, conecta no solo con la música, sino también con emociones que muchas veces quedan ocultas en lo cotidiano.
Esa es la dimensión espiritual que me interesa: la energía, la vibración, la frecuencia, y cómo un set puede generar un estado de conciencia más elevado con uno mismo y con el entorno. No se trata de algo místico, sino de vivir el momento con intensidad y permitir que la música funcione como un puente hacia una experiencia más consciente y transformadora.
“Cuando el público confía, el DJ puede arriesgar más a nivel narrativo.”
¿Crees que el público percibe cuando un DJ está realmente presente y conectado con lo que hace?
Sí, totalmente. Aunque el concepto de espiritualidad no esté tan presente en la escena, todos conectamos con él de forma inconsciente.
Cuando un DJ está realmente presente, eso se refleja en la conexión con el público. Puede contar la historia que quiera que la pista la va a entender mucho más fácilmente. En esos momentos se genera una simbiosis artística difícil de explicar con palabras, pero muy poderosa de vivir entre todos.
Fotografias: Patricia Blas