
Horizon: Zero Dawn y Horizon: Forbidden West son dos juegos realmente geniales, ¿verdad?
Acabamos de leer una noticia que nada tiene que ver con estos juegos, y que presenta un trabajo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, sobre lo que los autores llaman “robots modulares reconfigurables”. Tal como lo sugiere su nombre, se trata de robots compuestos por varias partes que se pueden configurar de distintas formas, lo que permite que los robots se adapten a su entorno y a las exigencias de la tarea que tengan que cumplir. En su trabajo los autores explican que el sistema modular permitiría “el diseño automático y el rápido armado de robots novedosamente ágiles en una gran variedad de formas con patas”.
El trabajo explica que la motivación para este sistema consistió en eliminar los preconceptos humanos, y más bien permitir que los robots “evolucionaran” por sí mismos configurándose en diseños y formas que se adapten mejor al entorno. Con ese fin, crearon partes simples pero autocontenidas que llaman “patas modulares autónomas”. Cada pata es una simple combinación de formas, dos cilindros que sobresalen y están unidos a una esfera central, equipada cada una con su propia fuente de energía, sensores, procesadores y actuadores. Eso significa que incluso una única pata puede cumplir movimientos simples como rodar, moverse pivotando sobre la esfera o lanzarse al aire.
Si se suman más unidades, el dispositivo compuesto puede pararse y caminar. Tal como lo explica el trabajo, las patas pueden cumplir otros roles en configuraciones más complejas ya que “algunas unidades pueden dejar de ser patas de la máquina y soportar el cuerpo y sus movimientos (como “columna vertebral”) sin tocar la superficie durante la locomoción”.
Cada unidad tiene varios puntos en los que puede adosarse otra unidad, 18 en total para ser precisos. Eso significa que dos unidades pueden combinarse en 435 formas distintas. La cantidad de posibles configuraciones explota a medida que se suman más unidades, y para cuando tienes cinco unidades combinadas, hay cientos de millones de combinaciones posibles.
Tal como podrías esperarlo de un robot compuesto enteramente por patas autónomas, los movimientos son un tanto desconcertantes: casi como los de una araña, pero con movimientos más bruscos, y francamente no es la clase de cosas que te gustaría ver que se acerca a ti en un bosque en una noche oscura. El trabajo señala que los robots “todavía no pueden absorber de manera autónoma los módulos adicionales o reconfigurarse para autorrepararse ni editar su morfología de manera autónoma o autocopiarse”. Pero ese “todavía” significa mucho porque está claro que si lograran todas estas cosas, el proyecto se habría completado, y no tardará en hacerlo.
Aunque estéticamente deja que desear, este tipo de sistema tiene un gran potencial. Incluso en su forma actual los robots son robustos y adaptables, y el trabajo piensa en un futuro en que “sea estándar el conjunto de patas modulares, se estilice y se produzca en masa”, con lo que habrá diseños que “podrían reproducir las estructuras de locomoción y las conductas de los animales, o revelar soluciones totalmente nuevas para algunos viejos problemas terrestres”. Todo esto es fascinante, tecnológicamente impactante, pero si las formas que resultan de esto llegan a parecerse remotamente a los dinosaurios, les aseguro que nosotros seremos los primeros en salir corriendo.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.