Aunque Jeff Bezos intenta mantener lazos amigables con Trump, Amazon acordó pagar hasta U$2,5 mil millones en un arreglo por una demanda de la Comisión Federal de Comercio por supuestamente aplicar prácticas cuestionables para que la gente se suscriba a Prime. Y el gobierno de Trump parece adjudicarse el crédito por este enorme acuerdo.
La Comisión de Comercio (FTC, en inglés) anunció que Amazon acordó esto en la demanda en que se acusaba al gigante del e-commerce de engañar a los clientes para que se suscribieran a Prime y luego dificultar la cancelación de la membresía mediante un proceso de varios pasos, violando las reglas de la FTC.
Multa multimillonaria
Con este acuerdo Amazon pagará una multa civil de U$1 mil millones – la mayor multa de la historia por violar reglas de la FTC – y reembolsará U$1,5 mil millones a unos 35 millones de consumidores afectados por suscripciones a Prime que no deseaban, o por las cancelaciones demoradas.
Además, Amazon tendrá que efectuar cambios significativos en la forma en que las personas se suscriben a Prime, o cancelan su membresía, haciendo que sea fácil decidir que no quieren suscribirse, y también facilitando la cancelación para que sea tan sencilla como cuando la persona se suscribe al programa.
“Hoy la FTC de Trump y Vance hizo historia con una victoria para los millones de estadounidenses cansados de las engañosas suscripciones que luego se sienten imposibles de cancelar”, dijo el Presidente de la FTC Andrew N. Ferguson en un comunicado de prensa.
Un silencio que lo dice todo
Amazon no respondió de inmediato cuando Gizmodo se puso en contacto para recibir comentarios.
La noticia llega cuando Bezos, como muchos otros ejecutivos del sector tecnológico intentan acercarse a Trump, con acciones como donaciones a su fondo de asunción o asistir a reuniones y eventos.
Se dice que Bezos dejó de lado el plan de mostrar el costo de los aranceles de Trump junto a los precios de los productos de Amazon después de que Trump, enojado, lo llamara por teléfono. La secretaria de prensa del presidente, Karoline Leaitt, dijo que era “una acción hostil y política”.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.