Berlín sumará este mes un nuevo espacio para la música electrónica con la apertura de C115, un club ubicado en la histórica tribuna AVUS-Tribüne, situada sobre la autopista A115 en el oeste de la ciudad
La escena electrónica de Berlín está a punto de sumar un nuevo espacio con la llegada de C115, un club que abrirá sus puertas en una ubicación poco habitual: la histórica AVUS-Tribüne, una tribuna situada junto a la autopista A115 que formaba parte del antiguo circuito automovilístico AVUS.
El proyecto mantiene gran parte de la arquitectura original del recinto —estructuras de hormigón, acero y amplios ventanales— adaptándola a un formato contemporáneo pensado para la música electrónica.
El nuevo espacio contará con una capacidad aproximada para 400 personas y ha sido equipado con un sistema de sonido de alta fidelidad junto a un diseño de iluminación modular pensado para diferentes tipos de eventos.
El edificio, construido en 1936 y considerado patrimonio histórico, ha sido renovado recientemente para albergar actividades culturales y eventos musicales.
Aunque el recinto ya ha acogido algunas citas puntuales durante los últimos meses, la inauguración oficial de C115 está prevista para mediados de marzo, con un cartel que reunirá a artistas como Ciel, Lena Willikens, DJ Durbin y Regularfantasy.
La dirección musical correrá a cargo de Mohajer, y la programación no seguirá el modelo clásico de club semanal. En su lugar, el espacio apostará por una agenda más flexible que incluirá sesiones de club, eventos culturales, fiestas diurnas y listening sessions.
Los responsables del proyecto señalan que la idea es crear un lugar que combine historia, arquitectura y música contemporánea, ofreciendo una nueva perspectiva dentro de la ya consolidada cultura club de Berlín.
La apertura de C115 llega en un momento de cambios para el ocio nocturno en la capital alemana, donde varios clubes han cerrado en los últimos años debido al aumento de costes y la presión inmobiliaria. En este contexto, iniciativas como esta buscan reactivar espacios singulares y seguir alimentando la reputación de Berlín como una de las capitales mundiales de la música electrónica.