El placer de escuchar

El motor eléctrico más ligero del mundo marca un récord imposible. Apenas 13 kilos y tanta potencia como un superdeportivo de gasolina

Los motores eléctricos siempre han destacado por su eficiencia y sostenibilidad frente a los motores de combustión. No emiten gases contaminantes, son silenciosos y, en general, ofrecen un rendimiento inmediato gracias a su par motor. Sin embargo, había un obstáculo difícil de superar: su tamaño y peso. Integrarlos en coches pequeños, o en deportivos que buscan la máxima ligereza, era casi un imposible.

Durante años, ingenieros y fabricantes soñaron con un motor eléctrico compacto, capaz de sostenerse con las manos, pero lo suficientemente potente para dejar atrás a cualquier V8 o V12. Hasta ahora, ese sueño sonaba a ciencia ficción.

El prototipo que rompe todos los límites

De la palma de la mano al fin de la combustión: el motor eléctrico de 13 kilos que produce 550 kW y rompe todas las reglas
© YASA.

La compañía YASA, que ya colaboró con marcas como Mercedes-AMG en desarrollos previos, acaba de presentar un prototipo que parece sacado de otro planeta. Con un peso de apenas 13,1 kilos, este motor eléctrico es capaz de producir 550 kW de potencia, el equivalente a más de 740 caballos.

La clave está en la arquitectura de flujo axial. A diferencia de los motores convencionales, el rotor y el estator se disponen de manera distinta, eliminando la necesidad de la pesada carcasa cilíndrica que suele aumentar volumen y masa. Este rediseño da como resultado una densidad de potencia inédita: 42 kW por kilo.

Más allá de la potencia: un nuevo horizonte de diseño

De la palma de la mano al fin de la combustión: el motor eléctrico de 13 kilos que produce 550 kW y rompe todas las reglas
© YASA.

Los ingenieros no solo celebran los números. La verdadera revolución está en la flexibilidad que aporta este motor. Su tamaño compacto permite colocarlo en lugares estratégicos: en un eje trasero, entre motor y transmisión, o incluso de manera distribuida en distintas partes del vehículo.

Esa libertad cambia por completo las reglas del diseño automotriz. Ahora es posible crear coches eléctricos más ligeros, híbridos más eficientes e incluso deportivos con prestaciones superiores a los de gasolina, sin el lastre del peso y el volumen excesivo.

Un futuro que deja atrás la combustión

Lo más llamativo de este avance es que no se trata de un prototipo experimental sin aplicación práctica. YASA ha patentado la tecnología y ya trabaja en cómo trasladarla a la producción masiva. Si se consigue, las últimas barreras que aún sostienen a la combustión como “indispensable” se derrumbarán.

Un motor que cabe en las manos y que rinde como un superdeportivo es algo más que un récord: es la confirmación de que el futuro de la movilidad ya no depende del motor de gasolina. Con innovaciones como esta, la era eléctrica no solo llega para reemplazar, sino para superar.

Actualizáte