
El año pasado se cancelaron al menos 25 proyectos de construcción de centros de datos debido a la oposición de las comunidades locales, según un estudio de Heatmap Pro, una plataforma de inteligencia.
Los proyectos cancelados habrían demandado en total al menos 4,7 gigavatios de electricidad al estar en línea. Los analistas de BloombergNEF pronostican que con los planes actuales y su curso de proliferación la demanda de energía de los centros de datos en EE.UU. llegará a los 106 gigavatios para 2035.
Puede no parecer mucho, pero la cifra refleja un aumento marcado en comparación con los últimos años: en 2024 solo se cancelaron seis proyectos, y dos en 2023. De los 25 proyectos de centros de datos en 2025, 21 cancelaciones se dieron en la segunda mitad del año.
Parte de eso podría explicarse por el hecho de que ahora se proponen muchos más proyectos de construcción de centros de datos y es tan enorme la inversión en los centros de datos que ese sector impulsó el crecimiento del Producto Bruto Interno en la primera mitad de 2025.
Lo que siente la población
Los investigadores afirman que el aumento de cancelaciones refleja el sentimiento negativo hacia la fiebre del oro de los centros de datos, y que las comunidades muestran su rechazo según una encuesta nacional.
También dicen que la cantidad de cancelaciones excede a otras mediciones como por ejemplo, el crecimiento del uso de la electricidad por parte de los centros de datos, que aumentó casi un 22% y se pronostica que se duplicará o triplicará en los próximos 10 años. Mientras tanto, las cancelaciones por oposición de las poblaciones locales se cuadruplicaron el año pasado.
Data Center Map, una de las bases de datos más integrales de la industria, indica que en EE.UU. hay hoy 3.779 centros de datos, cifra que incluye centros todavía en etapa de planes, otros en desarrollo o ya en funcionamiento. Heatmap dice que 770 de esos proyectos están en planes todavía, y que al menos 99 han encontrado resistencia de parte de residentes o activistas locales.
El frenesí de la IA alcanzó un punto máximo y las compañías tecnológicas y el gobierno de EE.UU. han dedicado billones y billones de dólares al crecimiento de la infraestructura de los centros de datos. Pero con ese crecimiento, también las comunidades de todo el país empezaron a sentir el impacto.
Los centros de datos devoran energía eléctrica, y eso afecta los recursos locales de la red de energía. Quienes viven cerca de los centros de datos informan sobre la falta de agua y el exagerado aumento del precio de la electricidad. Un informe de Bloomberg del mes de septiembre indica que quienes viven en zonas cercanas a los centros de datos pagan un 267% más que hace cinco años.
Los centros de datos también pueden tener un efecto adverso en la salud de la comunidad local. Un estudio de Environmental Data & Governance Initiative indica que los que viven a una distancia de hasta 1,5 km de un centro de datos regulado por la EPA respiran aire contaminado a niveles superiores a los promedios nacionales.
A medida que crece la cantidad de noticias negativas respecto de estos proyectos, los estadounidenses van conociendo más sobre lo que sucede cuando un centro de datos llega a su ciudad, y eso puede haber contribuido a que aumente la oposición. Tampoco ayuda que el país pasa por un período de crisis del costo de vida y que el ciudadano promedio está más preocupado que antes por el costo de la electricidad.
Las razones
El informe dice que la oposición local se basa en razones como el uso de agua (40% de los casos), además del consumo de energía y el aumento del precio de la electricidad.
Hay expertos que la presión de los centros de datos en las redes eléctricas locales pueden hacer que se exceda la capacidad de provisión, lo que implica que pod´ria haber apagones en invierno en lugares donde hay muchos centros de datos, con resultados que podrían ser fatales, como lo que sucedió en Texas donde se calcula que durante un apagón en el invierno de 2021 murieron 246 personas. A diferencia de otros condados donde se planifican muchos más centros de datos, en Texas no ha habido cancelaciones de proyectos este año.
Eventualmente, un 40% de los centros de datos con oposición de las comunidades locales acaba siendo cancelado según Heatmap. Peter Freed, exdirector de estrategia de energía de Meta, que habló con Heatmap, cree que solo se completará alrededor de un 10% de los proyectos revistos.
Además, la oposición impulsa cambios y acciones en las políticas, como en Minnesota, donde se limitó el consumo de agua y energía que pueden usar los centros de datos. Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York propondría un programa de “Desarrollo de energía” para que las compañías de centros de datos paguen más por la electricidad. Y en diciembre más de 250 organizaciones ambientales le pidieron al Congreso una moratoria para detener o postergar la construcción de nuevos centros de datos.
Hay división en las opiniones del gobierno federal y las comunidades locales respecto de los proyectos de centros de datos. Algunas compañías buscan acercar posiciones. Microsoft anunció un plan de cinco puntos que busca minimizar el impacto local de sus centros de datos: “Community-First AI Infrastructure”.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.