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En un mundo donde se decía que la inteligencia artificial llegaba para la comodidad de los trabajadores, 55.000 despidos han sido por su culpa solamente en 2025

Este año las compañías recortaron  unos 1,1 millones de puestos de trabajo, el número más alto desde la pandemia de COVID-19. Pero ronda la idea de que los despidos son a causa de los avances de la tecnología, como si la mayoría de esos puestos hoy estuvieran cubiertos por la inteligencia artificial. Y eso no se condice con los datos. Según la consultora Challenger, Gray /  Christmas, a la IA se le atribuyen unos 55.000 despidos, es decir, menos del 1% del total. 

Uno de los sectores con más despidos fue el tecnológico, en el que muchas de las grandes firmas recortaron porciones importantes de su fuerza laboral. A menudo las explicaciones fueron sobre reestructuración y modernización, con vagas excusas respecto de la idea de que la IA sería lo que reemplazara roles. Amazon empezó a prepararse en junio para despedir empleados y el CEO Andy Jassy les dijo que la IA significaría que la compañía “necesitaría menos personas para algunas de las tareas que hoy se realizan”. Pero en octubre, tras despedir 14.000 personas, Jassy les dijo a los inversores que la decisión “no tenía como motivo real la IA, al menos no ahora mismo”.

Eso no significa que la introducción de la IA no haya costado empleos. Hay corporaciones como Salesforce, por ejemplo, que afirmaron que hasta el 50% de las tareas hoy se hacen con IA. Pero si la IA ha tenido su efecto en la fuerza laboral, parece que no es tanto como causa directa de despidos como más bien en la merma de nuevas contrataciones. No es solo que la gente pierda su empleo, sino que las compañías no están contratando empleados nuevos, y en particular, se ven afectados los roles de las tareas menos calificadas, que en particular se malentienden como pasibles de ser reemplazadas por la IA. Pero un estudio del MIT de este año halló que el 95% de las organizaciones que lanzaron iniciativas de IA no han visto retornos económicos de sus inversiones.

Los despidos y el chivo expiatorio

Tal parece que los despidos, que afectan a muchas personas, tienen su chivo expiatorio en la IA, porque hay compañías que quieren dar la imagen de que adoptan la automatización cuando la realidad es que en los últimos años, con una economía más próspera, habían contratado gente de más. Ahora quieren recortar para mantener sus márgenes de ganancia, afectados por decisiones del gobierno actual. La industria manufacturera que debiera florecer con tantos proyectos de construcción de centros de datos perdió unos 60.000 puestos de empleo este año. Y no es la IA la que reemplaza a esos trabajadores.

El mismo informe de Challenger, Gray & Christmas que indica que se perdieron 55.000 empleos directamente por la IA, dice que más del doble se atribuyó a reestructuraciones, cuatro veces esa cifra tienen su causa en las condiciones económicas y de mercado, y casi seis veces ese número tiene su causa en el impacto de decisiones del Departamento de Eficiencia del Gobierno. Esto nos recuerda que aunque se le atribuya a la IA la culpa de los despidos, la decisión la toma un ejecutivo que hace cálculos y determina que el recorte de empleos en nombre de la “modernización” probablemente haga subir el precio de las acciones en la Bolsa.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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