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Esto es lo que preocupa a los fabricantes de robots humanoides: malos e impredecibles

El domingo Sean McLain del Wall Street Journal escribió un informe sobre la reciente Cumbre de Humanoides que se hizo este mes en Mountain View, California. McLain parece haberse llevado la impresión de que los fabricantes de robots están preocupados porque han sobrevendido una tecnología que no sirve. Por lo menos, hasta ahora.

Mientras tanto, Elon Musk promete un ejército de robots, y los más ricos compran en preventa algo así como un mayordomo robot, y están dispuestos a pagar US$20.000 tan solo para ayudar a entrenarlo. Pero lo que los optimistas quizá no consideran es algo que el gobierno chino ya dijo: existe el peligro de que si esta tendencia da como resultado productos de consumo, los creadores de esos productos están a punto de crear millones de clientes insatisfechos y no habrán logrado nada más que llenar los basureros con montañas de residuos electrónicos con forma humana.

Kaan Dogruscz, CEO de Weave Robotics, le dijo con cautela al Journal: “Hay muchos buenos trabajos en tecnología, y  mucho talento aplicado, ero todavía no son productos bien definidos”. Al invocar parte de la historia de la tecnología de consumo, expresó: “Los humanoides bípedos son los Newtons de nuestros tiempos”.

El Newton MessagePad de Apple fue un producto portátil, una computadora que se vendía a mediados de la década de 1990 cuando Steve Jobs no estaba al mando de la compañía. Se convirtió en un chiste enorme entre la gente y cuando Steve Jobs asumió de nuevo el control de Apple lo descontinuó. Wired escribió en 2013: “El Newton no solo fue desestimado sino que lo mataron, lo encerraron en un closet y lo patearon hasta que muriera en su juventud. Eso lo hizo uno de los grandes hombres de la tecnología”.

Un robot violento

Inundar el mundo con robots bípedos inútiles al estilo del Newton es algo que debería preocupar a los CEOs de las tecnológicas. Metafóricamente sería como si alguien que opera el robot con un control remoto hiciera que el robot le pateara la ingle”.

Hay más citas de lo que se habló en esa cumbre, publicadas por el Journal.

Ani Kelkar, socia de McKinsey, dijo que cuando la compañía gasta US$100 en el desarrollo de un robot en el lugar de trabajo se usarán US$20  para el robot y los otros US$80 se destinan a evitar que el robot lastime a las personas. “De ver a robots lavando la ropa a tener un robot mayordomo en mi casa, extrapolamos lo que vemos en los videos”, advirtió.

Isaac Qureshi, CEO de Gatlin Robotics, cuyo producto bandera en la Cumbre logró limpiar un muro de ladrillos si lo operaba a control remoto alguien con un casco de realidad virtual, dijo que “lentamente le enseñaremos al robot Gatlin más y más cosas, como quitar el polvo, limpiar superficies, sacar la basura, limpiar el WC”.

Pras Velagapudi, CTO de Agility Robotics, dijo: “Hemos estado buscando cómo hacer no solo un robot humanoide sino un robot humanoide que cumpla tareas que son útiles”.

Es lo que dicen los ejecutivos. De modo que no te conviene comprar un robot humanoide todavía porque no logrará hacer nada que te sea de utilidad, pero sí tal vez acabes sufriendo alguna lesión.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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