El placer de escuchar

Ingeniero en seguridad denuncia a compañía porque sus robots son peligrosos

Las acusaciones que se detallan en un nuevo juicio de delación contra una compañía de robótica de Silicon Valley suenan al primer acto de una película de suspenso y sci-fi: un técnico de seguridad despechado interpreta a Cassandra en tanto que una compañía de robótica supuestamente se apresura a tratar de comercializar un potente robot humanoide con la capacidad de romperte los huesos. Es una situación que se torna más y más siniestra – e intolerable para el oficial de seguridad – y finalmente, parece que la compañía decide librarse de él para poder construir sus terminators en paz.

Son acusaciones supuestas, aclaramos, y un vocero de la compañía Figure AI le dijo a CNBC que al técnico en seguridad “lo despidieron por mal desempeño”. Además afirmó que las acusaciones son “falsedades que Figure va a desacreditar en detalle en los tribunales”.

Si el juicio – presentado como supuesto caso de despido por delación – es una ficción, será material para una película taquillera. Invoca dramas corporativos apasionantes como el de Michael Clayton o The Insider, con un toque de Robocop.

Tal vez recuerdes a Figure AI. La compañía lanzó el año pasado un impactante demo de su modelo 01 en el que un robot humanoide parecía responder a comandos verbales de final abierto, cumpliendo tareas que la máquina decidía. Al pedirle “algo para comer”, el robot amablemente le trae al usuario una manzana, por ejemplo. 

La acusación

La parte acusadora es Robert Gruendel, ingeniero en seguridad robótica, que según su LinkedIn trabajó antes en I/D de Amazon. Dice que comenzó a trabajar en Figure después de que se hiciera ese demo. La denuncia que presentó el viernes en un tribunal federal del Distrito Norte de California indica que en su primera semana como empleado de Figure descubrió que la compañía “no tenía procedimientos formales de seguridad, sistemas de informes de incidentes o procesos de evaluación de riesgos de los robots”, y que la única otra persona responsable de la seguridad de los trabajadores era un contratista externo con experiencia en la fabricación de chips, no de robots.

Casi todas las menciones de un robot en la denuncia tienen que ver con el modelo 02 de Figure, que se ve debajo:

Según indica la denuncia, al principio los ejecutivos de la compañía escucharon la preocupación de Gruendel y tanto el CEO Brett Adcock como el ingeniero en jefe Kylel Edelberg aprobaron un “mapa de ruta” para la seguridad. Pero luego, la denuncia indica que la conversación con los directivos de la compañía fue ominosa:

“Addock y Edelberg expresaron desagrado respecto de poner por escrito los requisitos del producto, y el denunciante respondió que su postura no era normal en el campo de la seguridad de maquinarias y que como Jefe de Seguridad de Producto eso le preocupaba”.

La denuncia indica que los jefes de la compañía suelen actuar con desdén ante las afirmaciones del jefe de seguridad que ellos mismos contrataron. El vicepresidente de comercial de la compañía supuestamente dice en un momento que ignorarán los mandatos de seguridad de Gruendel porque el CEO “nos mataría si le hiciéramos caso”.

A principios de 2025 la presión sobre Gruendel parece intensificarse cuando el CEO Adcock supuestamente le pide a Gruendel que diga “qué hay que hacer para poner robots de Figure en los hogares”. Gruendel en su denuncia dice que le preocupaba la potencia del robot y lo impredecible de la IA que lo impulsaba, y diseñó otro “mapa de ruta”, lo publicó internamente, y organiza una reunión a la que el CEO no asiste. Supuestamente, Gruendel escribe una versión condensada y se la envía al CEO, pero éste la ignora.

Parece que los inversores ven un plan de seguridad bastante integral que les agrada, y después de eso los directivos de la compañía lo hacen más laxo, acción que Gruendel señala a los ejecutivos según la denuncia, diciendo que “puede interpretarse como fraudulenta”.

Las cosas entonces se vuelven realmente cinematográficas justo antes de que despidieran a Gruendel en septiembre de 2025. En julio Gruendel lleva a cabo pruebas de seguridad para medir la fuerza con que puede golpear el robot, según la denuncia: “Durante la prueba de impacto [el root se mueve] a velocidad sobrehumana” y genera fuerza que es “veinte veces mayor al umbral de dolor”. Según los cálculos de Gruendel produce “más del doble de la fuerza necesaria para fracturar el cráneo de un humano adulto”.

Al día siguiente, siempre según la denuncia, el vicepresidente de crecimiento de la compañía se pone en contacto con Gruendel para decirle que acaban de aumentarle el salario en U$10.000 al año, y elogia a Gruendel por “su continuo crecimiento e impacto en Figure”. La supuesta nota también reconoce el “esfuerzo consistente” y “mentalidad positiva” de Gruendel.

Advertencia sobre el peligro

Después de que le aumentaran el salario, Gruendel envía un mensaje por Slack al CEO diciendo que el robot podría “causar lesiones permanentes en los humanos”, pero la denuncia indica que lo ignoraron. Afirma también que prueba con el ingeniero en jefe y le dice que Figure necesita “tomar acción inmediata para distanciar al personal de los robots”.

Gruendel empieza a preocuparse porque ocurren incidentes de riesgo y no hay sistema de registro para hacer un seguimiento. Entonces:

“Tal conclusión además se hizo evidente en una instancia en que un empleado estaba de pie junto a [un robot] y el robot por un desperfecto golpeó un refrigerador, pero bien podría haberle pegado al empleado. En la puerta de acero inoxidable del refrigerador quedó una marca profunda de unos 6 mm.”

Gruendel, según la denuncia, parece apostarlo todo a sumar al sistema de robots en el lugar de trabajo un botón de parada de emergencia para proteger a los empleados que tienen que estar cerca. La compañía aparenta cooperar al principio pero luego abandona la idea, según la denuncia. Además, descartan una función de seguridad en la misma época solo porque a alguien no le gustó cómo se veía.

Entre mediados de agosto y comienzos de septiembre la denuncia alega que la autoridad de Gruendel en la compañía se ve afectada y que finalmente lo despide el mismo hombre que lo había elogiado y le había dado un aumento de salario poco antes.

Aquí está [en inglés] el texto completo de la denuncia. 

CNBC destaca que la valuación de Figure ha crecido 15 veces desde el año pasado cuando recibió inyecciones de capital de Nvidia, Jeff Bezos y Microsoft. El valor de la compañía este año gracias a financiación de Parkway Venture Capital es de U$39 mil millones.

Según evidencia de la reacción viral al más reciente robot Neo de 1x Technologies, parece haber una carrera por llevar al mercado a robots humanoides para el hogar. Por supuesto, hay preocupaciones que acompañan esta mentalidad corporativa parecida a la fiebre del oro. En septiembre, el robótico y fundador de iRobot Rodney Brooks escribió un ensayo que afirma que “los robots humanoides de hoy no aprenderán destreza a pesar de los cientos o miles de millones de dólares que donan las VC y las grandes tecnológicas para entrenarlos”.

Gizmodo se puso en contacto con Figure para que comentaran sobre la denuncia, y actualizaremos esta nota cuando respondan.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

Actualizáte