El placer de escuchar

Los motores que desaparecieron dentro de las ruedas. Una tecnología centenaria lista para reinventar la movilidad eléctrica

A comienzos del siglo XX, cuando los coches eran todavía una rareza mecánica, Ferdinand Porsche presentó un vehículo que parecía adelantado a su tiempo: un carruaje eléctrico en el que cada rueda tenía su propio motor. La idea era simple y brillante a la vez: eliminar ejes, diferenciales y engranajes, dejando que cada rueda funcionara de forma independiente.

El problema es que el mundo aún no estaba preparado. La electricidad era cara, las baterías pesadas y el motor de combustión acababa de convertirse en el nuevo dios de la ingeniería. La propuesta de Porsche quedó relegada a una nota al pie en la historia del automóvil. Hasta ahora.

El regreso de una idea olvidada

1. 300.000 km sin mantenimiento, más de 800 CV: la vieja idea que podría cambiar el futuro del coche eléctrico
© Protean Electric.

Más de un siglo después, esa misma arquitectura —ahora conocida como motor en la rueda o in-wheel motor (IWM)— ha regresado con fuerza, impulsada por la revolución eléctrica. Fabricantes como Protean Electric o Donut Labs han perfeccionado un concepto que promete cambiar por completo la forma en que entendemos los coches eléctricos: cada rueda alberga su propio motor, su inversor y su sistema de control.

Con esta disposición desaparecen los palieres, las cajas de cambio y los diferenciales, lo que significa menos pérdidas mecánicas y más eficiencia energética. Además, cada rueda puede recibir par motor independiente, lo que permite maniobras imposibles hasta ahora: curvas más precisas, frenadas más equilibradas e incluso giros sobre el propio eje.

Más potencia, menos piezas

1. 300.000 km sin mantenimiento, más de 800 CV: la vieja idea que podría cambiar el futuro del coche eléctrico
© Donut Lab.

Las cifras son sorprendentes. El ProteanDrive Gen5, diseñado para llantas de 18 pulgadas, puede entregar hasta 1.500 Nm de par motor por rueda y superar los 300.000 kilómetros sin mantenimiento. Su diseño sellado resiste polvo, agua y temperaturas extremas, con una durabilidad estimada de 15 años de uso continuo.

Otros fabricantes van más allá. Donut Labs, una startup británico-finlandesa, presentó en el CES 2025 un motor de rueda de 21 pulgadas capaz de ofrecer 630 kW de potencia (más de 800 CV en conjunto) con un peso de apenas 40 kilos. No es un prototipo de laboratorio: ya se utiliza en motocicletas eléctricas Verge y en camiones ligeros de prueba industrial.

El desafío: resistir el mundo real

1. 300.000 km sin mantenimiento, más de 800 CV: la vieja idea que podría cambiar el futuro del coche eléctrico
© Protean Electric.

Integrar un motor dentro de la rueda implica un reto técnico monumental. Al estar tan cerca del suelo, el motor debe soportar golpes, agua, vibraciones y calor constante. También añade masa no suspendida —peso que no sostiene la suspensión—, lo que podría afectar la estabilidad.

Pero los ingenieros han encontrado soluciones: suspensiones activas, materiales ultraligeros y sistemas de refrigeración por aceite o nitrógeno líquido que mantienen la temperatura bajo control.

Lo que hace 100 años era una idea imposible hoy es una realidad tangible.

Una revolución silenciosa

Si los fabricantes logran abaratar costes y superar las últimas barreras térmicas, los coches eléctricos del futuro podrían abandonar por completo los motores centralizados. El espacio liberado en el chasis podría destinarse a más baterías, mayor autonomía o estructuras de absorción de impacto más seguras.

En palabras de Stephen Lambert, CTO de Protean: “El motor en la rueda no solo redefine la eficiencia, sino también el diseño. Es el siguiente paso lógico en la evolución del coche eléctrico.”

Quizás el futuro de la automoción no consista en inventar algo nuevo, sino en rescatar una idea brillante del pasado y darle, al fin, la energía que necesitaba para funcionar.

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