Los presuntos casos de violencia sexual y abusos de poder de todo tipo, con populares DJS de techno implicados y que se han venido denunciado durante los últimos días, llevan a nuestro colaborador Fernando Fuentes a plantearse esta pregunta retórica y compartir con todos vosotros sus opiniones.
Lo primero que quiero decir es que, hoy, a cualquier cosa se le llama techno y, por ende, hard-techno. Y a esto hay que añadir que el calificativo “underground” se utiliza para artistas, temas y clubs que de “subterráneos” no tienen absolutamente nada. Hace mucho que el techno -tal y como yo lo considero- dejó de serlo, partiendo de que su componente “contracultural” y “marginal” ha desaparecido, casi, por completo.
Es una obviedad afirmar que durante décadas ir a un club de techno a bailar, en Europa o España, era algo seguro. Y, sobre todo, libre de estigmas o agresiones de carácter homófobo o sexual. Esa inclusividad, en el que todo el mundo cabía y gozaba, es lo que lo hacía especialmente atractivo.
Están convirtiendo al hard-techno en un negocio súper lucrativo en el que todo vale
Muy posiblemente gran parte de la culpa de esta degeneración de lo que se ha venido denominado “escena hard techno” la tiene la ultra comercialización de un estilo electrónico al que, a pesar de sus orígenes jandergrauns, se ha convertido para muchos –artistas, agencias de bookings, promotores, marcas, etc.- en un negocio súper lucrativo en el que parece que todo vale.
Muchos de DJS de techno de verdad se avergüenzan de la escena actual
Un llamativo porcentaje de los DJS de techno de este 2026 no podrían haber alcanzando dicha denominación en los años 80, 90 o primera década del 2000. Compararlos con los que introdujeron el techno en Europa, incluida España, y lo hicieron grande, es una aberración imposible de soportar.
Es un hecho que muchos DJs veteranos y legendarios de techno ahora se avergüenzan de formar parte de algo que, tristemente, no reconocen.
Los promotores contratan a los DJS pensando más en su viralidad que en su calidad musical
Gran parte de los actuales promotores no aman el techno que programan en sus clubs y festivales, como sucedía antes. Ahora solo los mueve el pastizal que les hacen ganar una pléyade de supuestos DJS más preocupados por preñar a diario sus redes sociales que avanzar y crecer con su música. Se les contrata más por cuestiones que afectan a su altísima viralidad e impacto en redes que por su talento real.
La ultrapopularización del hard techno acabará convirtiéndolo en un producto comercial sin alma, ni razón de ser
La ultrapopularización de la escena del hard techno actual provoca que este tipo de pseudo-artistas se hagan famosos en tiempo récord; algo que antes requería muchos años de trabajo en las lides del diyeismo y la producción. Todo ello está generando una escena de DJS maleducados, elitistas y nuevos ricos que confunden su fama con abusar del poder (también sexual) que ello les confiere, o así creen ellos. Y eso no distingue sexo, edades o razas. Sí, está pasando.
En fin, tened cuidado ahí dentro. Miedo y asco en la actual escena hard-techno.
Fernando Fuentes, febrero 2026