En Seversk, Siberia Occidental, Rosatom ha puesto en marcha la planta piloto de fabricación de combustible para el reactor rápido BREST-OD-300, la pieza central del proyecto estratégico “Proryv” (El Avance). Este complejo es el primero en combinar, en un mismo emplazamiento, la generación de electricidad, la fabricación de combustible y su posterior reprocesamiento, lo que permitirá cerrar el ciclo del combustible nuclear.
La propuesta busca dar respuesta a dos problemas históricos de la energía nuclear: el bajo aprovechamiento del uranio natural (solo un 1% en reactores convencionales) y la generación de residuos radiactivos de larga vida.
Cómo funciona el ciclo cerrado de combustible
El corazón de este sistema es el combustible MNUP (nitruro mixto de uranio y plutonio), fabricado a partir de uranio empobrecido y plutonio reciclado. Estos materiales, considerados residuos en las centrales actuales, se convierten en la materia prima del BREST-OD-300.
El proceso es circular:
- Fabricación de combustible MNUP con subproductos del ciclo nuclear.
- Uso en el reactor rápido BREST-OD-300, que aprovecha hasta un 95% de la energía del material.
- Reprocesamiento del combustible irradiado, que se vuelve a transformar en nuevos conjuntos de MNUP.
El resultado es un sistema autosuficiente, donde el combustible se utiliza varias veces y se reduce drásticamente el volumen y la toxicidad de los desechos.
Una planta pionera y automatizada

La planta de Seversk, que ya ha producido sus primeros conjuntos simulados de combustible, está dividida en cuatro áreas especializadas: síntesis de compuestos de uranio y plutonio, fabricación de pellets, producción de elementos combustibles y ensamblaje. Una vez que el regulador ruso autorice el uso de plutonio, se espera iniciar la producción completa de los conjuntos MNUP, con un plan inicial de 200 unidades antes de la carga del reactor.
Este trabajo está respaldado por otras instalaciones industriales rusas que producen componentes metálicos y químicos esenciales, asegurando la viabilidad de la cadena de suministro.
BREST-OD-300: reactor rápido de seguridad pasiva
El reactor BREST-OD-300 se distingue por ser el primer reactor rápido comercial enfriado por plomo. Esta característica, junto con su diseño de seguridad pasiva, lo hace más estable frente a accidentes, ya que no requiere sistemas externos de refrigeración en caso de emergencia.
Además, este tipo de reactor tiene la capacidad de “quemar” elementos transuránicos altamente radiactivos, acortando su vida media y reduciendo su peligrosidad a largo plazo. Esto lo convierte en una de las herramientas más prometedoras para enfrentar el desafío nuclear del siglo XXI.
Con este avance, Rusia se posiciona como líder en la carrera por los reactores de IV generación, con un modelo que busca seguridad, sostenibilidad y eficiencia. El proyecto “Proryv” no solo persigue una central autosuficiente, sino también un cambio de paradigma: usar los residuos como recurso y no como desecho.
Si esta tecnología se consolida, podría transformar el papel de la energía nuclear en la transición energética global, reduciendo la dependencia del uranio natural y resolviendo parte del problema de los residuos de alta actividad.
[Fuente: EcoInventos]