La panelista Sol Pérez sorprendió a todos tras contar uno de los episodios más angustiantes que le tocó vivir con su hijo Marco, de tan solo 10 meses. La abogada recordó que, en el cuarto día de maternidad, su niño se ahogó a tomar la teta y se pegó el susto de su vida.
En una entrevista en el canal de streaming Olga, en el programa Sería Increíble, Pérez relató lo sucedido con el hijo que tiene con su marido, Guido Mazzoni. “Marco siempre durmió muy bien, entonces eso es un golazo. Quiere comer, quiere comer todo el tiempo. Vos estás comiendo algo y le tenés que compartir. Le gustan todas las frutas, el pomelo, las pasas de uva, los dátiles; se come todo el gordo”, expresó la modelo.
Además, añadió: “Dar la teta es un universo, necesitás muchísima ayuda, te juro. El bebé no te muerde. Se le mete bien el pezón donde se le tiene que meter, en el paladar, para que no tome aire. Es lo mejor, la verdad que es un golazo”.
En ese sentido, la influencer relató el grave problema que tuvo con su hijo en el inicio de la lactancia, en un accidente que aún la aterra: “Estaba tomando, se quedó dormido, se ve que un culito de leche quedó en la pezonera y dormido hizo: ‘¡Ah!’. Y se ve que ahí se le cierra, como que no puede ni tragar ni escupir”, contó la modelo.
sol perez hijo
Enseguida, continuó el angustiante relato: “Cuando veo que él me hace: ‘¡Ah!’… queda. Yo dije: chau, listo, ya está. Lo doy vuelta. Imaginate que vos tenés un bebito de cuatro días y lo tratás como todo delicado, con la manito en la cabeza, pero en ese momento es como: bueno, listo. Lo di vuelta, le empecé… Se me pone la piel de gallina”, precisó. “Le daba, le daba, lo doy vuelta, nada. Él empezaba a ponerse rojo, rojo, rojo”, explicó la situación desesperante.
Una de las protagonistas del dramático hecho fue Andrea, la persona que la ayuda en su hogar, quien “lo da vuelta, lo golpea en la espalda, nada, nada. Lo vuelve a dar vuelta y se le ocurre soplarlo. Cuando lo sopla en la cara, él ahí reacciona”. “Le debo mi vida entera”, confesó Pérez.
Los minutos se hicieron eternos. “Yo en el momento no sabía si él me había reaccionado o no. Agarré como estaba y me fui a llorar a la calle para que alguien le haga RCP. Dije: ‘Alguien, por favor, háganle RCP. Porque ya lo golpeé, ya lo golpeé yo, él no reacciona'”, expresó la conductora, que terminó arrodillada y temblando en plena calle.
Finalmente, concluyó: “Llamé a Guido, que estaba viniendo, le digo: ‘Por favor, llamame a alguien que venga a chequearme cómo está el bebé, porque yo no sé cuántas veces le pegué’. Vino el pediatra, le vio los pulmones y me dijo: ‘Está todo bien, vos quedate tranquila, con leche no se va a ahogar'”.
