El placer de escuchar

Un trabajo de investigación encuentra un extraño vínculo entre correr maratones, y el cáncer

Algunos de los que están en mejor estado físico en todo el mundo podrían estar en riesgo. Un nuevo trabajo de investigación revela un posible vínculo entre correr maratones y el cáncer colorrectal.

El estudio fue llevado a cabo por oncólogos del Instituto del Cáncer Inova Schar de Virginia, y examinaron el colon a personas relativamente jóvenes que habían corrido varias carreras de larga distancia. Hallaron que estos corredores tenían una tasa mucho más elevada de adenomas (un tipo de pólipo) potencialmente peligrosos de lo que se espera para alguien de su edad. Aunque son hallazgos preliminares y se requiere confirmación podrían apuntar a una conexión real entre el cáncer colorrectal y la actividad física extrema.

“Nos indica que hay una señal”, le dijo al New York Times el martes David Lieberman, gastroenterólogo y profesor emérito de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon, que no participó del estudio. “No habríamos esperado estas tasas de adenomas de alto riesgo, lesiones precursoras de cáncer, en un grupo etario como este”.

Una tendencia misteriosa

Timothy Cannon, el investigador principal, se inspiró para este estudio después de tratar a tres jóvenes pacientes con cáncer colorrectal. Los tres habían corrido ultra-maratones (carreras de más de 42,91 km). No solo tenían buen estado físico sino que eran mucho más jóvenes que los pacientes típicos, ya que el mayor tenía 40 años.

En 2022 Cannon y sus colegas empezaron a reclutar atletas de resistencia para su futuro estudio. Los voluntarios habían corrido al menos dos ultra-maratones o cinco maratones tradicionales, no tenían historia familiar de cáncer colorrectal u otros factores de riesgo aparentes. Los 100 atletas de entre 35 y 50 años participaron del estudio, y se les practicaron colonoscopías.

Luego, los investigadores buscaron adenomas avanzados en el colon de cada voluntario. Son pólipos relativamente grandes y con aspecto inusual, y aunque son pólipos benignos, tienen mayor riesgo de convertirse en cancerosos en comparación con otros pólipos. Compararon entonces la tasa de hallazgo de estos pólipos en los atletas con las tendencias históricas.

Se espera que alrededor del 1,2% de las personas de alrededor de 40 años con riesgo promedio de cáncer colorrectal tenga adenomas avanzados, según informaron los investigadores. El gran contraste en este estudio fue que el 15% de los corredores evaluados los tenían, en tanto que casi la mitad tenía pólipos en general.

“Merece que se consideren estrategias de evaluación refinada para esta población”, escribieron en su trabajo los investigadores.

Queda mucho por entender

El equipo presentó sus resultados este año en la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica. Eso significa que el estudio todavía no ha pasado por el proceso formal de la revisión de expertos. Los autores además señalan que su trabajo no constituye prueba definitiva de que las carreras de resistencia puedan causar cáncer colorrectal.

Pero suponiendo que se trate de un vínculo de causa, permanece pendiente de respuesta la pregunta del por qué. Cada fin de semana hay 5.000 personas que corren, y de ellas la mayoría sabe que ocasionalmente después de correr uno puede tener molestias gastrointestinales (la diarrea del corredor). Estas lesiones a veces tienen su causa en que temporalmente se restringe el flujo sanguíneo hacia los intestinos, y se dañan las células cercanas. Es posible, especulan los investigadores, que los corredores extremos que regularmente pasan por ese proceso de flujo sanguíneo restringido, tal vez desarrollen el tipo de inflamación crónica que hace que haya mayores probabilidades de sufrir cáncer.

Sin embargo, en este momento eso es solo una hipótesis de lo que podría estar sucediendo. Los investigadores dicen que en futuros estudios hay que tratar de confirmar estos hallazgos y discernir las causas y factores de riesgo que pudieran explicar el potencial riesgo elevado.

El estudio no tiene por qué desalentar a quienes corren o se ejercitan. Los muchos beneficios de la actividad física regular para la salud incluyen un riesgo menor de sufrir al menos ocho tipos diferentes de cáncer, y eso excede a los riesgos para la persona promedio.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

Actualizáte