La sandia es una de las frutas de estación que ya la podemos adquirir en las fruterías, ferias, en puestos al costado de las rutas, etcétera, además de ser muy rica y refrescante.
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Dentro de sus principales beneficios se destacan:
- Hidrata y remineraliza, gracias a su gran contenido en agua. Más del 90% de la fruta es agua, y además contiene minerales como potasio y magnesio, lo cual es ideal para los días de mucho calor, en los cuales debemos consumir más agua porque corremos el riesgo de deshidratarnos. 2 rodajas de sandía equivalen a 1 vaso de agua.
- Ejerce poder antioxidante,gracias a su contenido de licopeno. Esta sustancia previene la oxidación de las células, reduciendo el envejecimiento de las mismas. Por lo tanto, podemos considerar a la sandía como un alimento anti-age y anticancerígeno.
- Es ideal para bajar de peso, sólo aporta 20 calorías cada 100 gramos.Éste es un valor calórico muy bajo y al ser un alimento rico en agua y fibra nos sacia fácilmente y esto favorece a los que desean cuidar o perder peso, como así también a quienes padecen ansiedad relacionada a la comida.
- Ayuda a depurar el organismo, debido a que ejerce un efecto diurético, lo cual favorece la eliminación de toxinas y de productos de desecho por la orina, por ejemplo, el ácido úrico. En general es buena para la salud de los riñones. En este sentido, también beneficia a quienes padecen hipertensión arterial.
En cuanto a las formas de consumirla, podemos optar por comerla sola, en trozos, jugos o licuados, como parte del desayuno, merienda, postre o colación entre comidas. Es importante destacar que, mas allá de los mitos en torno a su consumo, no presenta riesgos el hecho de ingerirla con otros alimentos o bebidas.
Podemos considerar a la sandía como un gran alimento, con aportes de agua, fibra, minerales y vitaminas A y C, de fácil acceso por la estación, lo cual debemos aprovechar y disfrutar de su rico sabor y su valor nutricional.